
La Seca, situada en el centro de Rueda, el corazón de Castilla la Vieja, es la patria de Bodegas Vidal Soblechero. Hace pocos años la familia Vidal Soblechero tomó la decisión de llevar su profunda experiéncia en viticultura a una nueva dimensión. Debía nacer una pequeña bodega, consciente de querer ser diferente de unas bodegas vecinas que codician por montones de botellas. La calidad debería ser la primera atención. Lo más importante, una cantidad suficiente de cepas viejas, fue desarrollado por Claudio Vidal Obregón, el todavía responsable de los viñedos, continuadamente durante los últimos cuarenta años. Elaborar vinos de alta expresión que reflejen tanto el carácter de la región como la tradición de las variedades verdejo y tinta fina es el objetivo. Hoy la bodega está dirigida por los hijos de Claudio Vidal, Alicia y Vidal.
Alicia Vidal, madre de una hija, es una directora gerente muy dinámica y consecuente. Alicia es la responsable de las ventas, del marketing y de las decisiones generales de la bodega. Su hermano Vidal Vidal es el director técnico, responsable de la elaboración. Aunque está muy arraigado en la región, demuestra con muchos experimentos, especialmente en la aparte de este bodega en Rueda apenas usada fermentación en barricas, cada vez más, que Rueda podría ofrecer más de vinos blancos limpios y frescos. Diego Pérez, el bodeguero, es el buen alma de la bodega.
Y, hay un quinto trabajador en la bodega con un empleo muy importante. Es el halcón de la familia. Es el encargado en las viñas de ahuyentar a los pájaros y otros animales de las uvas. Como recompensa está representado, estilizado, en la etiqueta de cada botella Viña Clavidor.